La primera aparición del nombre de Andorra se encuentra
en el documento de cesión del emperador Carlos el Calvo,
del año 843, en el que cede a su fiel
conde de Urgell, Sunifredo el valle de Andorra, situado en la
comarca de Urgell.
A partir de los siglos X y XI, se extiende progresivamente el
dominio de los obispos de Urgell sobre los valles de Andorra,
que los convierten, a partir del siglo XII, en una señoría
episcopal.
A partir del siglo XIII, empieza un período de luchas y
hostilidades entre los obispos de Urgell y los condes de Foix
por la soberanía de Andorra, que finalizan con la firma
de dos convenios sucesivos denominados Pariatges.
El primer Pariatge fue firmado en 1278 por Pere
d'Urtx, obispo de Urgell y Roger Bernat III, conde de Foix y vizconde
de Castellbò. El segundo fue firmado diez años más
tarde, en 1288, también por Pere d'Urtx y Roger Bernat
III.
Los pariatges son unos de los documentos fundamentales de la historia
de Andorra porque establecen la coseñoría indivisa
entre el obispo de Urgel y el conde de Foix. También fijan
los tributos a pagar por los andorranos como la "quèstia",
organizan la justicia por medio de los batlles (jueces) y nombran
a los vegueres y notarios. Son instituciones que todavía
ahora sobreviven, reformadas en el Principado.
El día 14 de marzo de 1993, el pueblo
andorrano aprobó por amplia mayoría la primera Constitución
de Andorra, que consagra el país como un coprincipado parlamentario,
un estado de derecho, democrático y socia |